Con la mirada puesta en el Delta.

El vicepresidente de la Fundación Pro Tigre, Guillermo Rojas Yenni, habló sobre la situación del delta y la amenaza de los barrios privados que se instalan sin estudios de impacto ambiental, con anuencia oficial. Pro Tigre participará hoy en la conferencia “Régimen de Protección Socio Ambiental para el Delta de Tigre” organizada por la Asamblea Delta y Río de la Plata, donde también disertarán expertos de las fundaciones Humedales yAmbiente y Recursos Naturales(FARN). El evento será, a las 18, en el Museo de la Reconquista, situado en Padre Castañeda y Av. Liniers.
Cada vez más las organizaciones de la sociedad civil (Osc’s) comprenden que construir alianzas entre si, y vínculos con la sociedad en general, ayuda a incidir en la toma de decisiones de los gobiernos, en cualquiera de sus niveles.
Desde esta perspectiva la Asamblea Delta y Río de la Plata, organiza para hoy viernes la conferencia “Régimen de Protección Socio Ambiental para el Delta de Tigre”, con expertos de las fundaciones Pro Tigre, Humedales, y Ambiente y Recursos Naturales.
El abogado Guillermo Rojas Yenni, vicepresidente de la reconocida Fundación Pro Tigre adelantó en esta entrevista algunos de los puntos que expondrá bajo la consigna “El Delta de Tigre hoy”.
-¿Cómo describe la situación del delta en la primera sección?
-La situación es crítica porque se ataca el humedal en sí. Se hacen barrios privados en una cota mucho más alta que la natural y se pierde su característica de inundabilidad, lo que le da a toda la sociedad los beneficios de biodiversidad, oxígeno y agua pura. Se forman diques secos o directamente endicamientos donde se rellena y el humedal deja de funcionar, lo cual genera grandes problemas ambientales.
-¿Qué proponen las entidades ambientalistas como Pro Tigre?
-Que se proteja, porque desde hace años el humedal es atacado por el crecimiento de barrios privados, sin el cumplimiento de las normas para estos emprendimientos. A la Fundación Pro Tigre nos preocupa el incumplimiento, porque hay muchas normas y hemos escuchado decir por ahí que “no hay normas”…
-Eso lo dice la Intendencia y también que sigue procesos de la gestión anterior que no se pueden eludir o mejorar ¿Esto es así?
-Aunque se hayan iniciado con la gestión anterior, no solamente se deben cortar, tienen la obligación de ajustarlos a derecho. La comuna, la provincia. Ante las omisiones de estas dos partes, las organizaciones de la sociedad civil, y hasta cualquier ciudadano, no solamente tiene el derecho a gozar de un ambiente sano, sino el deber de protegerlo, con lo cual quien tenga conocimiento de estas violaciones, y haga acaso omiso, y se calle la boca, es cómplice.
-¿Qué normas hay por ejemplo?
-La Constitución Nacional, su artículo 41. Hay leyes nacionales, tratados internacionales. La ley general del ambiente Nº 25675. La ley provincial Nº 11.723, anterior a la nacional, dice que cualquier obra que sea susceptible de degradar el ambiente debe ser sometida a un proceso de evaluación de impacto ambiental. Cualquiera que va a hacer una obra, primero debe presentar un documento donde diga qué es lo que quiere hacer y cuáles son las incidencias sobre el ambiente. A partir de esto la autoridad provincial o municipal debe analizar y rechazar, aprobar o pedir modificaciones. Antes de la aprobación final del estudio, o luego de la entrega, se debe llamar a una audiencia pública no vinculante.
-¿Las obras de barrios privados están alcanzadas?
-Esto corre para obras dentro del perfil de las que estamos viendo en el delta de Tigre. Esas obras van a tener consecuencias graves y ni siquiera se sabe como van a ser… En el delta tenemos barrios que se hicieron, y se están haciendo, sin ni siquiera un estudio de impacto ambiental o sin tener la aprobación
-¿Está de acuerdo con el argumento de la Intendencia que dice que la isla carece de plan y código de planificación y por eso se puede hacer…?
-No. Analicemos racionalmente. Ante la falta de un plan urbano es probable que, como pasó hasta ahora, si quiero invierto, total no hay plan. Lo cierto es que eso se puede hacer en un lugar donde no está en riesgo ningún recurso natural. Lo que no hay, y es lo que se pide, es planificación.
-¿Y sobre la falta de un código?
-Que no haya código no significa que podemos destruir el humedal. Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Estamos en tiempos de cambio respecto de hace 40 ó 50 años. El ambiente, después de la reforma jurídica de 1994, es un bien jurídico protegido. Es titular de derechos. No importa que haya plan o no; si no hay plan hay que hacerlo; y si está mal hecho, porque afecta el ambiente, esto no habilita a hacer lo que se hace.Las que nombré son leyes que se incumplen de manera peligrosa.
-¿Por qué la Intendencia no toma en cuenta esto?
-Esto empezó antes, pero no exime al actual gobierno de responsabilidad. Quien está hoy debe actuar. Es bueno que el intendente municipal (Sergio Massa) haya dicho que quiere hacer un plan de gestión ambiental. La planificación debe ser anterior a la obra. Hoy hay varias obras con procesos judiciales en marcha. Por ejemplo, Colony Park, donde una jueza paró las obras…
-¿El master plan que anunció la Intendencia se está elaborando?
-No tenemos conocimiento de que se haya iniciado. Por ahora está el anuncio. zLo que sabemos es que iban a habilitar, a través del Concejo Deliberante u otra oficina, las propuestas de la sociedad en su conjunto. Después no sé si se evaluarán o harán una audiencia pública. No se sabe sobre el manejo posterior.
-¿A su criterio, cómo debe elaborarse un plan como el anunciado?
-El proceso debe ser abierto y convocar a audiencias públicas. Hay que llamar a expertos, biólogos, geologos, universidades, especialistas de todo tipo. Además, hay gente muy reconocida y con mucha experiencia. No es algo que puede hacerse con una o dos organizaciones y dos o tres personas. Debe evaluarse el impacto ambiental sistémico; lo que significa analizar el delta como un conjunto, no obra por obra. Es una gran oportunidad que tienen la Intendencia y la provincia, de modificar años de haber trabajado de otra forma.
-¿Qué es el impacto ambiental sistémico?
-Un impacto ambiental acumulativo. Si se hace un impacto para un solo barrio, tal vez sea viable, para otro aislado, tal vez también dé bien; pero si hacemos cien barrios se produce un efecto de contra finalidad. Si en una sala hay cien personas sentadas y uno se levanta para mirar mejor, cuando todos se paren volverán a ver todos mal. Si un barrio levanta la cota para no inundarse y todos lo hacen, van a inundar otras zonas.
-¿Cuánto tiempo se necesita para el plan?
-Depende de la voluntad política y la inversión que puedahacerse en los estudios. Por lo menos, lo que no debemos hacer para degradar el ambiente, lo sabés rápidamente. Está en las leyes; en dos o tres meses podés definirlo. Después se ve cómo seguir.
-¿Cuál es el rol del lugareño en este proceso?
-Debe ser escuchado como cualquier persona que quiera opinar y se sienta afectada. Tienen derecho e interés en saber y conocer qué se va a hacer. El delta es un recurso natural, parte del ambiente, y el ambiente es de todos. Debe escucharse al vecino del delta porque es el que conoce, en lo cotidiano, cómo le pueden afectar las obras; puede haber daños individuales para quien tiene una manera de vivir o buscó estos lugares y los cambios le afecten.
-¿Qué es lo básico para que el plan anunciado tenga legitimidad?
-Que se escuche a todos y que se cumplan las leyes. Los ciudadanos tienen derecho, los mismos que hace cuarenta años, pero el derecho ambiental es muy nuevo. Cambió el escenario. Esto pasa a nivel mundial y van a venir muchos más conflictos. Estas discusiones recién empiezan. Nosotros las vivimos mucho más de cerca, porque nos toca el delta y Tigre donde hubo por años organizaciones que velaron por el ambiente.
-¿La legitimación electoral no alcanza para que la intendencia ejecute su política?
-Los votos legitiman al que gobierna, pero hay que cumplir con la legislación. Ganar la cantidad que sea de elecciones, y aunque se gane cien a cero, no legitima el no cumplir con la ley. Yo rescato que el actual intendente dijo, hace cosa de un mes, que va a tomar cartas en el asunto. Estamos esperando ansiosos alguna reacción, no solo en la planificación, sino en las obras que se construyen. Porque hay obras ya construidas en un 20 % y un 30 % y me animaría a decir que, no hay una sola, que cumpla con las normativas ambientales. Unas porque no tienen el proceso de impacto ambiental, otras porque ya se construyeron y lo obtuvieron posteriormente.
-¿Cómo ve la actuación de los diferentes actores sociales?
-Somos optimistas en el sentido de que los temas se están instalando. La comuna escucha y trata de dar respuestas. Quizá no las respuestas que uno espera, pero de alguna manera hay diálogo. Las Osc´s tenemos que aprender a funcionar, no solo como críticos sino tratando de ayudar y aportar. Quienes nos gobiernan deben escuchar más a la sociedad civil y tener la suficiencia de decir: “Si hay algo que estoy haciendo mal y necesito ayuda vengan a darnos una mano”. Lo que es importante es que el gobierno municipal y el provincial tomen medidas inmediatas. Algunos gestos, que hagan ver que vamos todos hacia el mismo lado.
-¿Que gestos?
-Ajustar a derecho las obras que están avanzadas y que no lo están. Es muy importante lo que vaa pasar con Colony Park, pues puede llegar a ser un termómetro. No solo de parte del municipio sino la provincia, que debiera tomar cartas en el asunto. Colony Park tiene seis o siete meses para ajustar ese proceso y obtener o no la declaración de impacto ambiental. Si verdaderamente hay voluntad de proteger al delta, Colony Park jamás podría tener una declaración positiva de impacto ambiental si siguen las obras de esta manera.