Los pobres resultados de Copenhague 2009
Los pobres resultados de Copenhague
20 de diciembre de 2009
En la capital danesa se han enterrado las esperanzas de un nuevo tratado internacional contra el cambio climático, necesario para que EE. UU. o China asuman metas obligatorias y vinculantes con reducciones de gases invernadero más allá del mero voluntarismo. Además, los países industrializados tampoco se han comprometido a asumir objetivos muy ambiciosos a partir el 2012, fecha en que expira el protocolo de Kioto. Así, este protocolo - el único instrumento internacional vinculante en la lucha contra el calentamiento, no está muerto, pero sale muy tocado. La UE, EE. UU. y los países pobres deberán presentar sus nuevas metas para reducir los gases para el 2020, pero lo acordado no tiene carácter obligatorio. Son demasiadas incertidumbres, en contraste con la necesidad de dar mensajes claros a los mercados y a la sociedad sobre los pasos que hay que dar hacia una economía más limpia.
Dadas las diferencias existentes entre países ricos y pobres y, ante la negativa de China, India y otras potencias emergentes, la próxima conferencia sobre cambio climático, en México, a finales del 2010, no verá sin duda la adopción del nuevo tratado vinculante para unificar los esfuerzos de todos los países en un único carril de lucha contra el calentamiento. Estos son otros resultados de la cita de dos semanas en Copenhague.
¿Qué ocurrirá con la lucha contra el cambio climático? Ha fracasado el intento de que las naciones industrializadas asumieran colectivamente reducciones de gases de entre el 25% y el 40% para el 2020 respecto a 1990, como recomiendan los científicos. El acuerdo de Copenhague establece que antes del 1 de febrero las naciones industrializadas (incluido EE. UU.) deberán presentar, individual o colectivamente, sus nuevas metas para el año 2020. Por su parte, los países en vías de desarrollo pondrán en marcha acciones de mitigación mientras que para el grupo de las naciones menos adelantadas y las pequeñas islas los planes serán voluntarios.
¿Cómo incidirá todo esto en el protocolo de Kioto? El compromiso vinculante de Kioto (1997) para reducir los gases de efecto invernadero sólo afecta 37 países ricos; y seguirá así por ahora. Las metas que tienen que presentar antes de febrero del 2010 deben servir para cubrir el segundo periodo de cumplimiento, pues el actual protocolo de Kioto expira en el año 2012 (fecha en la que han debido reducir sus emisiones un 5% respecto a 1990).
¿Qué hará la UE? José Manuel Barroso, presidente de
Y para EE. UU., ¿qué significa el acuerdo? Obama dijo que impulsaría las energías renovables y así depender menos del petróleo "por razones de seguridad nacional". Y está claro que reforzará en este ámbito su relación con China. Pero EE. UU., que sigue al margen de Kioto, podrá hacer una transición más pausada hacia una economía baja en carbono para acompañarla a las necesidades del tejido económico.
¿Y para Obama? Sólo se ha comprometido en Copenhague a reducir los gases invernadero un 3-4% para el 2020 respecto a 1990, pero su promesa no es vinculante (como todo lo acordado en Copenhague). Por eso, si los demócratas fracasan en el Senado en las próximas semanas a la hora de aprobar la ley que incluye esa meta, todo quedaría en nada.
Y para los países en vías de desarrollo, ¿que comporta? Ivo de Boer, secretario ejecutivo del Convenio del Cambio Climático, dijo que estos países han previsto acciones para mitigar el cambio climático que les permitirían reducir el ritmo de crecimiento de sus emisiones un 28% en el 2020 respecto a la tendencia prevista para esa fecha. Cumplen más que los países ricos, dijo el secretario.
¿Qué planes tienen los grandes países emergentes? China reducirá la intensidad de carbono (emisiones de CO por unidad de producto) 2 entre el 40% y el 45% para el año 2020 con relación al 2005. India recortará la intensidad de emisión entre un 20% y un 30% para esa fecha. Y Lula da Silva prometió que Brasil reducirá las emisiones entre un 36,1% y un 38,9% respecto a las tendencia prevista para el 2020.
¿Serán verificadas por la comunidad internacional las emisiones de los países en vías de desarrollo? Sus planes deben ser sometidos a un sistema nacional de medición y verificación y serán comunicados cada dos años al Convenio del Cambio Climático. Sin embargo, la comunicación de esta información debe hacerse sobre la base de "unas directrices que asegurarán que su soberanía nacional sea respetada", lo que es una concesión a China. El temor es que hay discrepancia entre lo real y lo comunicado, y que no haya total transparencia, como pedía
¿Habrá ayuda a los países pobres? Entre el 2013 y el 2020, los países desarrollados se comprometen a movilizar progresivamente hasta 100.000 millones de dólares. Los fondos vendrán de fuentes públicas y privadas, aunque no se concreta mucho más. Debe servir para ayudarles a reducir sus emisiones, proteger los bosques y evitar la deforestación y asistirles en la adaptación frente a los efectos del calentamiento y para la transferencia tecnológica.
Fuente: Diario