Nuestra filosofía
Concordando con los principios expresados en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992, y muy especialmente con la Declaración Ministerial de Mälmo de 2000 en lo que hace a la importancia de la participación de la sociedad civil en la solución de los problemas ambientales, buscamos cubrir con nuestro trabajo un vacío abierto en la sociedad por la falta de cumplimiento de la legislación vigente en materia ambiental.
Trabajamos tanto desde la gestión, ayudando a los vecinos afectados por problemas ambientales, como desde la educación, para generar conciencia sobre el valor e importancia de nuestro medio ambiente, y especialmente de los recursos hídricos.
La gravedad de la amenaza para la vida humana actual y de las generaciones futuras que deriva de la irracional utilización de los recursos no renovables y de la contaminación del medio ambiente, y el objetivo de hacer posible un desarrollo sustentable, requieren de decisiones políticas, económicas y sociales por parte del Estado y los poderes públicos.
La voluntad política para la toma de decisiones se construye y se construirá a partir de que la sociedad se interiorice más firmemente de la problemática ambiental, y reclame en consecuencia. El éxito dependerá, en gran medida del grado de articulación y permanencia en que se dé este proceso de concientización y participación ciudadana.
En función de ello, el rol de la sociedad en su conjunto es fundamental, y un protagonismo principal les cabe a las organizaciones locales y de base.
Las ONG cumplen en este esquema un papel claro y trascendente, como genuinos organismos de intermediación entre la sociedad y el Estado. Su desafío radica en educar y concientizar a la comunidad para que ésta exija a los gobiernos la toma de decisiones estructurales.